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Cuando vas a cocinar un plato rico, delicioso y que te sirve para sorprender a todos en la casa, ¿qué es lo primero en lo que piensas? Nosotros te damos una idea perfecta para que traigas lo mejor de la cocina exótica a tu mesa, con esta increíble pastela de pollo marroquí.

Si ya sabes cocinar este pastel de zanahoria con crema de queso o este pastel templado de calabacín y azafrán, ahora vamos con la guinda del pastel (¡literalmente!) Vamos a enseñarte uno de esos platos llenos de diversión, comodidad y mucha, mucha alegría.

¿Te gusta cómo suena? Vamos a tope con esta pastela de pollo marroquí.

 

Receta: Pastela de pollo marroquí

Ingredientes

  • 800 g de pollo
  • 1 kg de cebolla
  • 1 cucharada de cúrcuma
  • 1 cucharada de jengibre en polvo
  • ½ cucharada de canela
  • 1 cucharadita de pimienta negra molida
  • ½ cucharada de sal
  • 7 u 8 hebras de azafrán
  • 1 ramillete de perejil fresco
  • 1 ramillete de cilantro fresco
  • 100 ml de aceite de oliva
  • 4 huevos grandes o 5 medianos

Para el relleno de almendra:

  • 250 g de almendras peladas
  • Aceite para freír
  • 2 cucharadas de azúcar glass (y un poco más para la decoración)
  • 1 cucharada de canela (y un poco más para decorar)
  • 1 o 2 cucharadas de agua de azahar

Para montar la pastela:

  • 12 hojas de masa filo redondas
  • 50 g de mantequilla

Elaboración

Mete el pollo en una sartén u olla. Añade la cebolla picada, espolvoreando las especias. Incorpora cilantro y perejil picados al gusto, echa el aceite y mezcla bien. Cuece a fuego medio con la olla tapada durante 30 minutos.

Saca el pollo y reduce la salsa. Fuera del fuego, incorpora los huevos uno a uno. Ahora desmiga el pollo, fríe las almendras con aceite, escurre y deja reposar en el papel.

Tritura las almendras con el azúcar glas y la canela e incorpora el agua de azahar. Derrite la mantequilla, pinta 3 hojas de masa filo y forra el molde. Extiende en la base la mitad del relleno de cebolla y huevo.

Encima pon la mitad del pollo desmigado y compacta. Espolvorea con la mitad de la mezcla de almendra molida. Repliega los bordes de masa filo hacia el centro, cubre con dos hojas de masa untadas con mantequilla gira y, de nuevo, cubre por arriba con otra hoja untada con mantequilla.

Pinta la superficie con más mantequilla, repite el proceso con la otra pastela y hornea durante 30 minutos a 180 ºC. Decora con azúcar glass, una pizca de canela y, si se desea, con unas almendras. Verás cómo, cuando lo sirvas frío, encontrarás más de un comensal que te pedirá repetir. ¡Que lo disfrutes!

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