El valor nutricional del azafrán

El llamativo azafrán es mucho más que un ingrediente «extra» en tus preparaciones. Sí, destaca por su capacidad de convertir un poco de arroz en un plato lleno de sabor. Y sí, es llamativo y se usa para llenar de vibrante color anaranjado muchas recetas. Pero, además de eso, el azafrán es un ingrediente muy interesante en lo que respecta a su valor nutricional. Vamos a verlo.

Las propiedades del azafrán

La cantidad de azafrán que se usa en cualquier preparación es de unos pocos miligramos, de manera que poco pueden importarnos las 350 Kcal que hay en 100 g de este ingrediente. Lo que sí nos interesarían son las propiedades de algunas sustancias del azafrán, importantes a pesar de su cantidad.

Por ejemplo, el azafrán es rico en magnesio, hierro y potasio, por lo que es bueno para combatir la anemia y para la circulación; y vitaminas C, A y las del grupo B, beneficiosas para la vista, el oído, los aparatos circulatorio y respiratorio, y para mantener en buen estado nuestra piel. Se sabe que el azafrán es bueno para calmar los dolores de la menstruación y facilitar su flujo.

El azafrán es bueno para la digestión al aumentar la salivación y la secreción gástrica, algo muy interesante para estimular el apetito en personas inapetentes. Uno de sus componentes colorantes, la crocetina (una provitamina A), ayuda a evitar las piedras en la vesícula. El safranal, por otro lado, es conocido por sus propiedades sedantes. De hecho, el azafrán puede tomarse en tisana o infusión para calmar los nervios y reducir la tensión arterial y el ritmo cardíaco, y eso es gracias a la capacidad analgésica y sedante de ese pigmento.

Estas y otras propiedades saludables hacen del azafrán un condimento muy valioso. ¿Te gusta el azafrán? Pues ya tienes más motivos para tomarlo.

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