Mermelada de albaricoques con un toque de azafrán

Ahora, que justo acabamos de terminar la época del albaricoque, quizás te has quedado con muchos y no sabes qué hacer con ellos. Una de las mejores formas de conservar la fruta durante varios meses, e incluso años, es hacer mermelada. Además, está riquísima y a los niños les encanta por su dulce sabor.

 

Como en todas nuestras recetas, incorporamos un toque de azafrán, que además de intensificar los sabores y el aroma de los ingredientes de nuestras recetas, nos aporta numerosos beneficios, como aliviar el dolor de muelas o controlar nuestro nivel de colesterol.

 

Recuerda utilizar azafrán Denominación de Origen de Castilla-La Mancha para cerciorarte de que estás consumiendo azafrán con todas las garantías.

 

Seguro que nuestra receta de hoy te encanta por su facilidad de preparación. ¡Comenzamos!

 

Ingredientes

  • 1 kg. de albaricoques
  • 700 gr. de azúcar
  • 1 limón
  • Unas hebras de azafrán

Ten en cuenta que los ingredientes son para un kilogramo de albaricoques. Si tienes más cantidad, deberán multiplicar el resto de ingredientes por el los kilos de que dispongas para hacer tu mermelada.

Elaboración

Lo primero que debemos hacer es lavar los albaricoques muy bien. Incluso podemos dejarlos unos minutos en un bol con agua y unas gotitas de lejía para eliminar cualquier residuo, ya que no es necesario pelarlos.

Después los partimos por la mitad y les quitamos el hueso. Volvemos a cortar cada mitad en dos o tres trozos.

Ponemos los albaricoques en una olla y añadimos el azúcar, removemos bien y después añadimos el zumo de limón y las hebras de azafrán. Volvemos a remover.

Ponemos la olla a fuego medio y removemos constantemente. Lo ideal es utilizar una cuchara de madera. Dejamos la mezcla en el fuego durante unos 10 minutos. Notaremos que va cogiendo consistencia y la fruta se va reduciendo.

Llegados a este punto podemos, bien triturar la fruta para que quede una textura más refinada o bien, dejar los trozos. Depende de cómo prefiramos nuestra mermelada.

Si hemos triturado la fruta y queremos darle más consistencia, podemos ponerla en el fuego unos 5 minutos más, hasta que se quede más densa.

Previamente, debemos haber preparado los tarros de cristal para conservar la mermelada. En primer lugar, los esterilizamos hirviéndolos con agua en una olla. Después los dejamos enfriar y los secamos muy bien con un trapo.

Cuando la mermelada está todavía bien caliente, llenamos los tarros de cristal y los cerramos. Podemos utilizar un paño para no quemarnos. Dejamos los tarros llenos boca abajo durante dos o tres horas.

Una vez que esté templada o fría, ya podemos degustar nuestra deliciosa mermelada casera.

¿Te has animado a hacer tu propia mermelada? ¿Cómo ha sido el resultado? Cuéntanoslo en nuestras redes sociales, Facebook, Instagram y Twitter.

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